Desde la Asociación Nacional de Empresas de Salvamento y Auxilio en Vías Públicas (ANESAV) queremos trasladar nuestro más sentido pésame a las familias y allegados de las dos personas fallecidas en el trágico accidente ocurrido este lunes en la autopista AP-7, a la altura de Benahavís (Málaga).
En el siniestro, un camión cisterna colisionó lateralmente con los vehículos que se encontraban en el arcén: un todoterreno averiado, la grúa que se disponía a retirarlo y el taxi que había acudido a recoger a la familia. Dos personas perdieron la vida y otras cinco resultaron heridas de gravedad, entre ellas un compañero de profesión, el conductor de la grúa que estaba realizando su trabajo en ese momento.
A él, al conductor del taxi y al resto de heridos les deseamos una pronta y completa recuperación. Todo el sector del auxilio en carretera está hoy con ellos y con sus familias.
El arcén no puede seguir siendo una zona de riesgo mortal
Este accidente vuelve a poner de manifiesto una realidad que desde ANESAV llevamos años denunciando: el arcén es uno de los lugares más peligrosos de la carretera. Los profesionales del auxilio trabajamos a diario a escasos metros de vehículos que circulan a gran velocidad, y cada intervención en la vía supone un riesgo real para nuestras vidas y para las de los usuarios a los que asistimos.
No podemos aceptar que sucesos como este se repitan. Por ello, reiteramos con más fuerza que nunca nuestras reivindicaciones:
- El reconocimiento de los vehículos de auxilio en carretera como vehículos prioritarios de emergencia, con la señalización luminosa adecuada para ser vistos con la máxima antelación. Más información en nuestra guía sobre grúas como vehículos de emergencia.
- La concienciación de todos los conductores para reducir la velocidad y cambiar de carril siempre que haya personas o vehículos detenidos en el arcén.
- Protocolos y medios de protección reforzados en las intervenciones en autopistas y autovías, donde la velocidad de la circulación multiplica las consecuencias de cualquier impacto.
- El respeto escrupuloso de la distancia de seguridad y la máxima atención al volante: una distracción de segundos puede costar vidas.
Un servicio esencial que merece protección
Quienes acuden a auxiliar a un conductor averiado o accidentado prestan un servicio esencial, a cualquier hora y en cualquier condición. Protegerles no es una demanda corporativa: es una cuestión de seguridad vial que afecta a todos, porque en el arcén también hay familias, taxistas, operarios de mantenimiento y agentes de emergencias. Conoce más sobre el auxilio en carretera en España.
Desde ANESAV vamos a seguir trabajando para mejorar la seguridad de quienes intervienen en la vía pública. Lo haremos ante las administraciones y todos los agentes implicados, impulsando las medidas necesarias para que tragedias como la de Benahavís no vuelvan a ocurrir.
Descansen en paz las víctimas. Nuestro apoyo, cariño y respeto a sus familias, a los heridos y a todos los compañeros del sector.